Tabaquismo en tiempos del Covid – 19
Se denominan productos del tabaco los que están hechos de total o parcialmente de la planta de tabaco, sus presentaciones pueden variar para fumar, chupar, masticar o esnifar (aspirar). Todos contienen nicotina en mayor o menor concentración, siendo este un compuesto altamente adictivo.
La planta de tabaco es originaria de América, tiene diferentes variedades, siendo la Nicotiana Rustica y la Nicotiana Tabacum las más utilizada para fines industriales.
Los nativos Americanos usaban la hoja de tabaco con diferentes finales, entre las que se encuentran
- Religioso: para ceremonias de paz, purificar el espíritu y hacer ofrendas a las divinidades
- Adivinación: interrogar los espíritus
- Talismán: para mejorar las cosechas
- Medicinal: en polvo quitaba el cansancio, dolores musculares, dolores dentales y facilitaba el parto
Las primeras hojas de tabaco llegaron a Europa alrededor de 1510, y eran usadas para el control de la migraña, y otros dolores, poco a poco fue haciéndose uso de esta hoja para fines recreativos.
Las formas de consumo de tabaco más comunes incluyen:
Cigarro: puro o tabaco
Pipa: picadura de tabaco
Masticado: tabaco sin humo
Chimú: jalea del tabaco mezclado con sal de urao. El chimo se mastica y se escupe como un chicle, genera problemas intestinales y síntomas como vómito y malestar.
Rapé: es tabaco molido, consumido por vía nasal, se usa entre las mejillas y encías o detrás del labio superior o inferior.
Cigarrillo: Rubio y Negro
Cálao: Fumar con la candela para adentro
Un tabaco o cigarrillo contiene más
El cigarrillo, los puros, el picadillo para pipas se hacen con hojas secas de tabaco, durante el proceso de producción, se le agregan otras sustancias en busca de hacer más rentable económicamente la producción, dar sabor, diferentes aromas que hagan más agradable el fumar. El humo del cigarrillo está conformado por una mezcla de diferentes químicos, algunos de ellos, tienen su origen en los productos utilizados para la producción del cigarrillo, otros son resultado del proceso de combustión, por lo que se explica que sean tantos los compuestos químicos identificados en cada cigarrillo.
Según la American Cancer Society (American Cancer Society, 2020) El humo del tabaco contiene miles de sustancias químicas, incluyendo al menos 70 que se sabe causan cáncer. Estos químicos que causan cáncer se conocen como carcinógenos. Algunos de los químicos que se encuentran en el humo del tabaco incluyen:
La nicotina (el ingrediente que produce el efecto que las personas buscan y uno de los químicos más fuertes encontrados en el humo del tabaco), Ácido cianhídrico, Formaldehído, Plomo, Arsénico, Amoniaco, Elementos radiactivos, Benceno, Monóxido de carbono, Nitrosaminas, Hidrocarburos aromáticos policíclicos. Muchas de estas sustancias causan cáncer. Algunas de ellas también pueden causar enfermedades cardíacas, pulmonares, u otros problemas de salud graves.
Las hojas de tabaco utilizadas para la producción del cigarrillo contienen agentes radiactivos, entre ellos el Polonio- 210(Po-210) provenientes de la tierra y los fertilizantes fosfatados utilizados durante el crecimiento de las plantas de tabaco, estos materiales radiactivos se emiten en el humo al encender el cigarrillo
El exespía ruso Alexander Livtinenko fue envenenado con este producto venenoso, radioactivo y cancerígeno. Este elemento tiene el n.º atómico 84 y una masa de 209. Suele presentarse en fase de metal sólido con aspecto similar al plomo. Un miligramo de Polonio emite mucha más radioactividad que 5 gramos de radio. Tiene una vida media de 138 días y estás considerado un fuerte emisor de radiación alfa. El Po-210 se ha localizado en los pulmones de los fumadores y se ha demostrado que puede causar cáncer de pulmón en animales de laboratorio expuestos a dosis equivalentes a una quinta parte de la exposición de un fumador medio a lo largo de la vida.
Un consumidor de 2 paquetes al día absorbe una radiación de. 1,300 milirem/año procedente del Po-210 frente a 200 milirem de la radiación natural del Radón. Esta dosis equivale a unas 350 radiografías/año, es decir, una por día. El tabaco posee, en consecuencia, una intensa radiactividad producida por los isótopos Po-210 y Plomo-210, que se encuentran en las hojas y en el humo. Es sorprendente que se genere tanta alarma social porque puede haber alguna contaminación radioactiva en los lugares transitados por los asesinos de Livtinenko, cuando en muchos casos un asesino potencial –el humo de tabaco– que incluye el Po-210 y otros miles de venenos, abunda en los domicilios y en los lugares públicos.
Hay autores que describen más de 7000 sustancias químicas presentes en el cigarrillo, de ellas, alrededor de 700 se han identificado con productos tóxicos para el organismo, y alrededor de 70 estas relacionadas con el desarrollo de cáncer.
En nuestra práctica clínica es muy común escuchar expresiones como “yo sé que fumar es malo, pero no soy capaz de dejarlo”, el cigarrillo altamente adictivo ya que contiene uno de las sustancias químicas más adictivas identificadas, la nicotina, esta sustancia proveniente de las hojas del tabaco, se absorbe rápidamente y llega al cerebro en unos 10 segundos lo cual explica su alto poder adictivo. Un cigarrillo promedio tiene 1gramo de nicotina. Estudios recientes muestran que la nicotina que consume un fumador promedio, tanto de cigarrillos comunes como de cigarrillos light, aumentó en un 10% en los últimos seis años haciendo que sea más difícil dejar de fumar y más fácil hacerse adicto.
Según la Organización Mundial de la Salud (Organninzacion mundial de la Salud , 2019) El tabaco mata a la mitad de sus consumidores, cada año más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco, más de 7 millones de estas defunciones se deben al consumo directo y alrededor de 1,2 millones, consecuencia de la exposición involuntaria al humo del tabaco.
El tabaquismo se ha convertido en un problema de salud pública, no solo por el número de muertes relacionadas con este hábito, sino también por la alta incidencia de consumo de tabaco y sus derivados en todas las poblaciones de planeta que incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles como infarto del miocardio, alteraciones cardio, cerebro vasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bajo peso al nacer en hijos de mujeres fumadoras activas y pasivas más de 15 tipos diferentes de cáncer, entre otras enfermedades no mortales como impotencia masculina, problemas periodontales, etc.
Los daños para la salud ocasionados por el consumo del cigarrillo no solo ocurren en el fumador activo, desafortunadamente los fumadores pasivos tienen el 50 % de probabilidad de desarrollar enfermedades relacionadas con el consumo de cigarrillo, no es suficiente con el alejarse para consumir el cigarrillo, para proteger a nuestros seres queridos, pues estas sustancias se adhieren a la piel , a la ropa , al cabello, quedan en el ambiente hasta por 8 horas si estamos en un ambiente cerrado y hasta por 6 horas en ambientes abiertos. Lo que explica porque en muchas oportunidades el desarrollo de enfermedades se evidencia primero en la familia o personas más allegadas al fumador activo, no hay un nivel seguro de exposición al humo del cigarrillo, convergen muchos factores personales como genéticos, alimentarios, ejercicio, entre otros, que hacen más predispuesta a una persona que a otra para desarrollar estas enfermedades que llegan a ser mortales.
Casi la mitad de los niños en el mundo respiran aire contaminado por humo de tabaco en sus hogares, no necesariamente proviene de sus convivientes, en muchas oportunidades proviene de los vecinos que lo consumen en el balcón justo debajo de su vivienda o en que lo hacen a través de las ventanas ubicadas cerca de su residencia. El humo de tabaco ajeno causa anualmente la muerte a 65.000 niños cada año.
Respecto al consumo de cigarrillo y la infección por COVID 19, la Organización Mundial de la Salud ha comunicado que el hábito de fumar, incrementa el riesgo de contraer el virus, pues el acto de fumar representa contacto mano boca.
Los fumadores desarrollan unos cambios estructurales en su aparato respiratorio que incluye disminución de cilios respiratorios, que son unas proyecciones similares a los cabellos que recubren todo el aparato respiratorio especialmente los bronquios, cuya principal función es la protección en contra del ataque de microorganismos en el tracto respiratorio al permitir la expulsión de las partículas acumuladas en la mucosa, el consumo de cigarrillo produce una notable disminución de estas cilias llevando al fumador a quedar más expuesto a la invasión del Virus COVID -19.
El consumo de cigarrillo en el fumador activo y en el pasivo puede llevar a inflamar el sistema respiratorio, una vez ha sido infectado por el virus de COVID -19 el fumador queda expuesto a un invasor de alto riesgo para su vida, si además tiene otros factores de riesgo como ser mayor de 65 años, tener una enfermedad de base.
El estrés generado por la situación de emergencia sanitaria actual y los cambios en la vida consecuencia de esta pandemia, pueden generar en el fumador más ansiedad por el consumo, incrementando el número de cigarrillos fumados en un día y con ello el riesgo para la salud suya y de sus seres queridos, este es un buen momento para tomar la decisión de cesar el consumo y así disminuir el riesgo de infectarse por el virus y si ocurre la infección mitigar las consecuencias nocivas de la infección por COVID -19 que pueden llegar a la muerte.
En mi experiencia, clínica nunca he escuchado de un consumidor de tabaco en sus diferentes presentaciones, que su motivación para consumir sea, el deseo de enfermarse, siempre he escuchado de mis pacientes que inician o continúan el consumo por explorar, por demostrar a sus pares que pueden hacerlo, por no quedarse atrás ante sus amigos, por disminuir el estrés y en la mayoría de los casos por evitar los efectos indeseados que les genera el no consumir, el llamado síndrome de abstinencia. Es común escuchar a mis pacientes como minimizan el poder que tiene el cigarrillo sobre sus decisiones, casi sin notarlo genera dependencia al cigarrillo y cuando se hace evidente esta situación ya se ha generado un nivel de dependencia tan alto que en la mayoría de los casos necesitan acompañamiento para superar este proceso de deshabituación.
Y enfatizo los consumidores de cigarrillo NECESITAN ayuda para abandonar este hábito tan nocivo para la salud individual, familiar y colectiva. Pues no es suficiente la voluntad, después de tantos años de sufrir a nivel mundial las consecuencias del consumo de cigarrillo hemos entendido que máximo el 5% de los individuos que cesan el consumo de cigarrillo sin ningún tipo de ayuda terapéutica permanecen en esta decisión después de 5 años.
Los beneficios de abandonar el hábito de fumar, tanto para el fumador activo como para su entorno, se evidencian en términos de disminución de la mortalidad y aumento en la expectativa de vida saludable, para cualquier grupo de edad y para ambos sexos
En EGRAS estamos convencidos que todas las personas deberían poder respirar aire sin humo de tabaco, sabemos que se han promulgado normas como la ley 1335 de 2009 en Colombia, la OMS y sus estados miembros se vinculado con el Convenio Marco para el Control del Tabaco, así como la estrategia MPOWER, todas estas decisiones para hacer retroceder la epidemia del tabaquismo, pero no es suficiente los esfuerzos estatales, se requiere que los ciudadanos conozcan las posibles consecuencia para la salud individual y colectiva que tiene el hábito de fumar, por esto desarrollamos talleres, capacitaciones vivenciales para generar conciencia a través del conocimiento científico de los efectos de este nocivo habito,
También desarrollamos intervenciones con nuestros especialistas para acompañar a los individuos y sus familias que desean cesar el consumo.
Estos encuentros pueden ser presenciales o virtuales
Si deseas conocer tu nivel de dependencia a la nicotina realiza este test

Si eres fumador ten en cuenta estas recomendaciones:
– Coma preferiblemente, frutas, verduras, jugos, quesos y sopas suaves. Evite comer todo tipo de carnes, fritos, enlatados, salsas picantes, alimentos muy salados o muy condimentados.
– Beba entre comidas, abundantes zumos, jugos de frutas ricas en vitamina C (cítricos) o agua: 8 vasos al día como mínimo.
– Evite consumir licor y café.
– Tenga siempre a mano algo para picar o masticar (ojo con el peso), como: fruta, zanahoria, chicle sin azúcar, etc.
– Cambie de rutina. Empiece a hacer ejercicio físico regularmente, practique algún deporte preferiblemente acuático. Utilice el sauna, el turco y reciba masajes de agua.
– Mantenga sus manos permanentemente ocupadas (artes manuales, expresión artística, jardinería, etc.).
– En su tiempo libre, procure hacer actividades satisfactorias, relajantes. Aprenda a relajarse y superar el momento crítico (inspiraciones profundas).
– Repase continuamente la lista de razones para no fumar y los beneficios que ha obtenido desde que dejó de fumar.
– Recuerde que los síntomas desagradables, al dejar de fumar, duran aproximadamente 15 días, ÚNICAMENTE.



